domingo, 30 de agosto de 2009

La funda de mi verga


Sobra decir los estadísticos de los últimos 10 días, ya que lo que no hago a diario lo desquito en 2 días, ayer me dí una escapada con reclutados y sex friends: Aquí les va el relato de la cogida con un nuevo reclutado, omitiendo el preambulo, lo inicio desde el momento previo a la penetración:
Un par de mis dedos fue apoderándose de su culo y voluntad. Mis dedos juguetearon solo un poco con su próstata y se quedaron ahí, quietos. El culo del reclutado se rebeló inmediatamente ante tal intromisión: No podría aguantarme más, necesitaba darle una cogida. Me levanté despacio y de pie en la orilla de la cama, lo tomé de las caderas, situándolo delante de de mi. Saqué una botella pequeña de lubricante, me embarré perfectamente la mano y aplique una generosa porción sobre su culo, comenzando de nuevo mi exploración. Metía y sacaba los dedos rítmicamente, ahora el reclutado gemía y bufaba como un loco. Mientras introducía mis dedos en su culo, la otra mano preparaba la verga, ya que la tuve bien parada, comencé a acariciarle la espalda. Mis dedos en su culo fueron subiendo de intensidad la penetración, hasta que supe que era el momento de enfrentar la verdad: Tenía que cogerme a este hombre. Coloqué suavemente la punta de mi verga en el orificio de su culo. Por el frío de la madrugada temblaba mientras me iba introduciendo más y más, la sensación de mi verga acariciando su próstata era increíble, pero quería metersela hasta el fondo, así que fui impulsandome hasta que sus nalgas tocaron la base de mi falo. Mi verga se albergaba ahora en su interior, pero quería cambiar de posición, sin embargo al tratar de sacarla los pliegues de su culo no parecían dispuestos a dejar ir su presa y los sentí estirarse hasta que solo la punta de mi verga permaneció en su interior. Mire mi verga y sus nalggas, así que otra vez lo embestí, esta vez un poco más rápido, hasta que sentí que su hoyo se había acostumbrado. Era delicioso: Mis manos tomaban fuertemente por la cintura al reclutado y lo guiaba en mis entradas y salidas. La posición ya me había aburrido así que le pedí se acostara en medio de la cama. Obediente, se colocó con las piernas hacia arriba ofreciendome su culo desde otro angulo, así que se la ensarté con un ligero movimiento de mis caderas: Primero lentamente, luego más rápido y otra vez lentamente. Me deslizaba dentro de el, para luego salir a la superficie y volverse a enterrar de nuevo hasta lo más profundo de sus entrañas. Le tomé por los hombros y me incliné hacia adelante para darle un beso largo y húmedo. El reclutado me abrazó y sus dedos recorrieron la curva de mi espalda, hasta descender a mis caderas, donde me sostuvo firmemente. Mis caderas comenzaron un rico movimiento de vaivén, lento, delicioso y profundo. Con ese ritmo casi me vengo dentro de el. El reclutado lo impidió, cambiando de posición. Me acoste sobre la cama boca arriba y él se sentó sobre mí; se enterraba una vez mas mi verga, solo que ahora era el quién controlaba el ritmo, sólo se metía la mitad de la verga y lse retiraba rápidamente para volversela a meter. El ritmo de este hombre era imparable, tan pronto era lento y suave como rápido y fuerte. Sentí que estaba a punto de venirme y le avisé, por lo que me agarró la verga por la base, asiéndola fuertemente entre sus dedos. Sentí que la ola de placer nacía en mis huevos y recorría hasta mi verga, pero me tranquilizó la presión del reclutado y el peligro se fue; el reclutado no quería que me viniera tan pronto. Si quería más, le iba a dar lo que pidiera: Lo puse boca abajo sobre la cama y mi verga encontró rápidamente el camino y de un firme empellón se la acomode hasta meterle casi los huevos. Comencé entonces una embestida continua, fuerte sobre su culo, se lo quería romper; cada vez le daba más y más duro. La cama crujía a cada embestida y el cuarto se llenó del chasquido de nuestros cuerpos encontrándose. No pude soportarlo más y sentí lentamente como crecía dentro de su culo el orgasmo, había convertido su culo en la funda de mi verga; su culo me ordeñaba sin control. Me hinché una vez más, como preparándose para la segunda descarga e irremediablemente, le inundé el culo con la reserva de 7 días. Mi verga perdió firmeza , mi respiración se tranquilizó y me derrumbó sobre su espalda sin aliento.

viernes, 21 de agosto de 2009

Con uno que no me gusto...


Me estoy acostumbrando a despertar temprano, cuando aún parecía de noche, me metí a un página de encuentro y encontre en medio de la luz que se colaba a mi recamara la espectacular foto de un culo que prometía una buena cogida. A pesar del frío inusual para ser una mañana veraniega, me dispusé a encontrarme con mi mañanero: No estaba lejos de casa, me armé de valor y me fugé sin hacer ruido. Al tocar a su puerta y abrirme, me topé con un tipo que me enfrío más que la granizada de la tarde anterior. Una idea perversa cruzó mi mente y decidí pasar al baño para poner en mi reloj la señal de timer en 10min. (Así daba chance al preambulo, sonaría la alarma y me fugaría inventando algún pretexto), como si me hubiera leído el pensamiento u fuese un hechicero capaz de ver el futuro, el mañanero me dio besos en el cuello, lo separé tomandolo de los brazos por las muñecas y se las sostuve por arriba de su cabeza, sin embargo, mi verga era su objetivo. Me quitó la chamarra, debajo de la cuál no llevaba absolutamente nada, y sus besos continuaron en mi pecho, deteniéndose en mis tetillas que se irguieron por un extraño escalofrío. Siguió bajando rápidamente por mi vientre, descubriendo poco a poco mi cuerpo, bajando el cierre del pantalon. Lleguó a mi ombligo y atacó a fondo, sus labios encontraron mi príapo oscuro y aún en reposo, abrió sus labios y se tragó lentamente mi verga. Su lengua jugueteó con mi cabeza que, sin querer, se iba hinchando en su boca, sus labios se cerraron suavemente y no quisieron dejar ir nunca más a mi tronco oscuro, el mañanero gemía, yo cerraba mis ojos y rotaba las caderas, para alejarme. Tomó mi verga por el tronco, la sacó de su boca para observar que mi tronco estaba a media asta, pero poco a poco sentí como mi tronco se iba ensanchando entre sus manos; mi cabeza iba llenándose de sangre, poniendo dura como roca la verga y escapando poco a poco de mi control. Cuando la tuve a toda asta, el mañanero me miraba ahora, y continuo mamándome la verga. El ojal de mi palo ahora comenzaba a rezumar líquido preseminal, claro y transparente; pero al mañanero no le importó, síguió mamándola igual. La luz del Sol naciente ahora interrumpía en su recamara ¿Cuánto falta para que suene la alarma?¡¡¡ el cuarto estaba iluminado por haces brillantes y claros; y sin embargo el frío de la mañana era estremecedor, el mañanero descubrió que me enloquecía la presión de su lengua en mis huevos y que su boca los albergara, saboreandolos; Yo gemía ahora, mis dedos se enredaban en su pelo y amenazaba con tomármelo con fuerza, pero me rendía y le dejaba hacer su voluntad sobre mi verga. El al darse cuenta aumentaba la presión y la intensidad de sus mamadas, guardando gota a gota el líquido seminal que se iba desprendiendo de la punta de mi verga en su boca, hasta que tuvo suficiente y lo escupio. Eso me hizó perder el control, mi verga comenzó a bombear suavemente al principio contra su boca, que formó una apretada O con sus labios. De pronto estaba cogiendo su boca lenta pero firmemente, aumentando cada vez más la velocidad. Lo sorprendí con un primer metrallazo, que vino antes de lo esperado, y el cual retuvó en su boca; el segundo, el tercero y el cuarto cayeron sobre el suelo. Cuando paré mi descarga me siguió mamando el pito hasta que no pude exprimirme más gotas del preciado líquido, me tomó de la mano para chuparme los dedos y probar una vez más un blanco semen. No podía aguantarme más, ¿En que momento sonaría la alarma?

jueves, 20 de agosto de 2009

Ni en el hotel de $70, ni en el 222...A dormir...

Pues, teniendo tantas obligaciones el tiempo me comió y no quedo de otra que fugarme a la medianoche con un vecino maestro de inglés en una UniversIdAd administrada por jesuitas en el lejano poniente de la capital, no hubo sexo, sólo un tierno abrazo, para dormir, ambos estabamos cansadisimos:
Sonriendo, lo abracé por detrás y volteándolo hacía mí, le robé un delicioso beso que me dejó mareado. Su aliento sabía rico, a café y a alcohol mezclado con su propio olor. Lo tiré de espaldas en la cama, aún unidos los dos por un beso suave. Mientras le rodeaba el cuello con un brazo, con la otra mano comencé a desabotonar su camisa blanca. Mi lengua comenzó a trazar figuras caprichosas en la base de su cuello y llegué hasta el lóbulo de su oreja. Sentí como la piel de su cuerpo entero se enchinaba. Mis dedos fueron hábiles y rápidos, abrí su camisa del todo y mi boca buscó entonces los pezones de su pecho, lo mordisquié suavemente, cubriendo sus pezones, que son algo grandes y de color rosado, acuné sus pechos como si fuesen lo más preciado del universo, alternando besos entre una y otra tetilla hasta que la calentura me impidió pensar correctamente. Quise desvestirlo en ese momento, pero no me dejó; al parecer quería desnudarme a mi primero, volvió a buscarme en la boca mientras sus manos comenzaban a desvestirme. Me encantó el contacto suave de sus manos, que comenzaron a desabrochar mi pantalón de mezclilla. Con destreza, las puntas de sus dedos abrieron el cinturón de piel sintética y comenzaron su ataque sobre el botón y la bragueta de mi pantalón. Cuando lo abrieron, el maestro se incorporó, abandonando el precario beso y con ambas manos, me bajó el pantalón de un solo golpe. Me había puesto unos calzoncillos pegaditos de color rojo que me gustan mucho, (Ya que hacen sentir muy sexy, jejeje). El maestro batallaba con mis pies por liberar los pantalones, en su prisa no me quitó los tenisy se atoraron. Un fuerte tirón y listo. El maestro de inglés se levantó de la cama una vez me tuvo en camisa y calzoncillos. Sus ojos reflejaban una lujuria contenida que me dio un poco de temor. Una sonrisa traviesa cruzó su rostro y me dijo. "Give me five minutes, will you?", y se dirigió al baño, cerrando la puerta detrás de si. Me quedé unos minutos echado en la cama, escuchando como abría el agua de la regadera y hacía un poco de alboroto dentro del baño. Me acosté en la cama, esperando al maestro pero el ruido tranquilizador del agua que corría dentro del baño y lo avanzado de la noche y fueron demasiado: poco a poco me hundí en un sopor delicioso, cerrando los ojos. Entre sueños, oí que el cuarto de baño se abría y me pareció ver al maestro saliendo del mismo, con solo una toalla blanca en la cintura. Traté de abrir los ojos un poco más pero no pude. El maestro me acarició el pelo y se acurrucó a mi lado para dormir.

No cojimos, solo dormimos abrazados toda la noche hasta que el Sol despidió a la noche...

martes, 18 de agosto de 2009

La pareja de mi viejo conocido


Con los datos del viejo conocido que casi siempre me encuentro en las orgías, se armó el siguiente relato:

A mi viejo conocido, tengo cerca de cinco años de conocerlo, pero nunca habíamos cogido con su pareja. Mi viejo conocido es de estatura mediana, bebedor de cerveza y además es un dulcero de marca. Como estamos de vacaciones se dió la oportunidad de coger cerca del mediodía, como preambulo bebimos cerveza, dulce y la pastillita azul. Pronto nos quitamos las ropa y la pareja de mi viejo conocido (PVC) se quedó con unos boxer entallados color azul, me fijé en su culazo, su piel blanca y como le ajustaba el boxer alrededor de su culo me excitaron mucho. Pasamos a la recamara y mientras veíamos porno me acerqué a PVC y me coloqué de rodillas, comencé a sobar su pene por encima del boxer, luego pase a acariciarlo con la boca y tomaba sus anchas nalgas con mis manos. PVC me dejaba hacer mientras suspiraba y daba gemidos cortos. Aprovechando su inactividad saqué su verga y me la puse entre los labios. Con su mano derecha en mi cabeza, PVC empujaba al ritmo de mis mamadas.Su pene no era muy grande, pero era gordo, sabroso y me llenó la boca cuando al cabo de varios minutos de chuparlo logró su máxima erección. Saqué su pene de mi boca y le dije: Pónte de espaldas y en cuatro. Lo hizo de inmediato y volví a poner las rodillas en la tierra y a meter mi lengua en su agujero anal comenzando una chupada de culo que lo hacia ver las estrellas... Vas a hacer que me venga, replicó; Dejé de mamarle el culo y lo tomé por las caderas, le introdujé mi verga en el culo y empezó a menearse con un ritmo enloquecedor, llegando a tocar sus nalgas con mis bolas. No soporté más y me viné con un torrente de leche que pensé que nunca terminaría. Sin embargo, no me había percatado de la presencia de mi viejo conocido (MVC) que observaba todo el espectáculo desnudo y masturbándose largamente. Por lo que al pararme, con mis manos hice el ademán de que se acostara sobre la cama, seguía con la verga parada y lubricada con mi propia leche por lo que cuando se puso en cuatro lo penetré de una vez, lo que le provocó pegar un grito que fue silenciado con un beso de su pareja, después del beso, PVC le metió su verga en la boca. Contrario a la forma sutil a la que cojí con PVC, con MVC lo hacía con violencia, pegándole sonoras nalgadas mientras sacaba y metía mi verga de su culo; su pareja lo tomaba del cabello, para que se tragara su verga hasta el fondo. Justo me retiré porque se me bajó y su pareja se ocupo de su trasero, supongo que su pareja se vació dentro del recto de MVC, mientras su boca se mantenía ocupada con mi verga. Tras su venida, me acoste mamandole la verga MVC y le lamía las bolas: Comenzó a venirse en mi boca, me aparté y dejé que sus chorros cayeran en mi pecho y cuello. Nos quedamos tumbados en la cama, viendo la peli XXX...


Haber que me decido hacer hoy, si ir a un hotel de $70.00 o coger en un depa de Reforma 222, Sextour será mi opción....Al rato les cuento...

lunes, 17 de agosto de 2009

y termino en un CCC


CCC significa Chicos Condechi Cool o Círculo de Culos Cute; como siempre ocurre en los baños, cuando te vas a vestir no falta quien se acerque para decir que si le regalas tantito de tu colonia o gel porque la olvido, empieza el intercambio de datos y la invitacion para el siguiente party, esta es la continuación de lo que empece en una regadera y termino en una fiesta, donde parece que varios nos seguimos la pista (Club de Cabrones Conocidos) jejejeje... :


Llegue al Depa y cuando se cerró la puerta, me senté en la mesita del recibidor y me puse a platicar con el anfitrion y el que me invito: -Que si la crisis, que si el narco, que si los nuevos líderes en los Partidos o los cortes de agua por la sequía-como que no nos atrevíamos ni a acercarnos uno a otro ni a decidir que hacer, de pronto la platica empezó a subir de tono sobre nuestras fantasias y los tres ya con la platica y con lo que nos estábamos imaginando, ya estábamos con nuestra verga bien parada, y sin ponernos de acuerdo el anfitrión me la empezó a mamar por lo que el que me invito inició a mamársela al anfitrióny a mi me toco mamársela al que me invito, que enredo¡¡ O sea, estabamos en un círculo de mamadas, jejeje.

Y así empezamos el juego, el anfitrion me la empezó a mamar de una manera deliciosa, se la comía toda y tenía sus labios calientitos, calientitos que por poco me transporta a las estrellas, fue una mamada de lo más sabroso que me han dado, sentía que le tocaba la campanilla y el roce en la mera cabecita me hacia ver las estrellas, yo creo que el grado de excitación que me hizo tener el anfitrión, me hizo a la vez mamarle al que me invitó de tal manera que logré que se viniera, me llenó la boca de lechita calientita, además su verga es de esas muy bien formadas, un poco cabezona, y mide más o menos unos 17 a 18 centímetros, además al mismo tiempo que le estaba mamando, lo estaba acariciando con una mano sus nalguitas que también las tiene muy bien formadas, duritas y muy redonditas y con la otra mano acariciándole el pecho.


Su venida me puso en un dilema, puesto que tenía la tentación de penetrarlo ya que sus nalguitas me enloquecían. Y como tardaría un tiempo razonable en recuperarse y el anfitrión no me atraía tanto, no me quedaba otra más que irme al baño con el pretexto de lavarme y buscar otra presa, pero eso si cuidando las buenas maneras y siendo muy diplomático, jejeje.


Entre la cogedera, había un blanquito sentado en un sillón que me encanto, tenía sus condones y el lubricante, sólo, así que me parece insinuante frente a él, con la verga bien parada y ni tardo ni perezoso me pusó el condón y me lubricó muy bien. Yo por mi parte, lubriqué su culito, primero acariciando con el dedo lubricado todo su hoyito un rato y luego metiendo un dedo, al rato dos y luego tres, por lo que cuando se la metí éste pegó un grito de tal manera que supongo que todos los que estaban cogiendo al rededor detuvieron la acción, para voltearnos a ver, ¡Que oso! Le dí una sabrosa nalgada, su culito se veía como que palpitaba, se cerraba y abría pidiendo más verga. Lo cambié de la posición de perrito y lo penetré lentamente con las piernas hacia arriba, me detuve y el que se empezó a mover fue el levantando su torso y apoyando sobre en el sofá -Parecís un gimnasta- El mismo metiéndosela y sacándosela todititita hizo que se pronto mis huevos se estrellaban en sus nalguitas dejándome llevar por su ritmo, el me sentó sobre el sofá, dandomé la espalda y a bombear de nuevo, sentí como se apretaba su culito al mismo tiempo que su respiración se agitaba más y pronto se empezó a retorcer en señal de estarse viniendo, esto me hizo a mi detenerme...Se quedó un rato reposando, para luego separarse poco a poco, me comentó que entraría al baño y se plantó sobre mi el anfitrión, quería que me lo cogiera, el me quito el condon y al ver que no había rastro de lechita, me dijó: ¡Cogéme! pero le dije que me diera un break... En eso se acerco un viejo conocido, para intercambiar telefónos, me invitaba a un trío con su pareja....


Se preguntarás si cogí con el anfitrión: SI y con otros 3 más, pero sin venirme, lo interesante fué la cogida con el viejo conocido y su pareja....CONTINUARÁ..

jueves, 13 de agosto de 2009

Empezó en las regaderas

Hoy visitando un vapor para ver a los galanes: Advertí que estaban en las duchas algunos y tanteando el terreno, solo atinaba a mirar el espectáculo que tenia ante mis ojos: Dos chavos que tenía al lado comenzaban a manosearse y a besarse, el que me miraba sostenía 2 penes de unos osos a los cuales les faltaba cuerpo donde tener mas pelos, sus penes eran gruesos y algo oscuros, un agregado se agachó y comenzó a mamar un pene largo y delgado, otro estaba acariciando a tres que estaban mojados, sus manos recorrían cada parte de los cuerpos, deteniéndose en los penes de éstos. Los demás ya habían comenzado a chaquetearse con esta escena, y algunos ya comenzaban a encontrar a quien poder penetrar o que los penetrara, yo comencé a sobar mi paquete, por encima de la toalla, y me estaba incomodando bastante la dureza de éste. Un agregado que estaba muy cerca de mí, caminó hacia mi y me pregunto el porqué no participaba, a lo que le respondí que me sentía algo extraño, por lo cual tomó la iniciativa y comenzó a sobar mi pene con bastante rudeza, así que lo calmé y me retire. Otro que me miraba solo sonreía y me decía con gestos que me atreviera a mas, vi que un susodicho se acercaba a mi y comenzaba a besarme, me pedía que lo tocara, pero yo no quería hacerlo, porque no me gusta hacerlo en publico, jejeje. En ese momento alguien estaba penetrando a un jovencito muy atractivo, y el penetrador también era penetrado por un bajito que lo que no tenia de altura lo tenia de pene, eran como unos 18 cms. Y unos testículos grandes, que le colgaban bastante mas que lo normal. Al que me había besado otro le daba por la boca y el con sus manos chaqueteaba a dos mas, no podia creerlo, pero era asi, yo en cambio era tratado como una delicada herramienta, dos cuates comenzaron a pasarme sus manos y penes por mi cuerpo, al mismo tiempo que otro se encargaba de mi pene y testículos y un poco mas abajo, un chacal muy tostado y grande, con mucho vello corporal me chupaba los dedos de mis pies como si fueran golosinas, me hacia muchas cosquillas pero a la vez me daba mucho placer, asi que traté de calmarme y dedicarme a sentir la experiencia. Cuando hubo terminado, decidí no venirme y guardar mis energías para este fin de semana, he batido record, continuaré.

domingo, 9 de agosto de 2009

Aunque últimamente


no he entrado a las redes "sexuales" tratando de conocer gente para tener sexo, el 1er viernes del mes, conocí a través de una página de encuentros a un muchacho guapo, chaparrito, delgado y moreno. Quede de verlo en su depa y una vez dentro de el, y después de un breve preambulo, fui a su dormitorio y el reclutado se notaba nervioso mientras yo me sentía más bien excitado. Fumamos un rato, tratando de relajar sus nervios y también ansioso por comenzar. Le pregunté si podía entrar a ducharme y me metí a bañarme. Salí con mi cuerpo húmedo aún sacando vapor, el estaba acostados escuchando música en la cama, me recoste a un lado de el, y comenzamos a besarnos y a acariciarnos. Le fui quitando su ropas mientras lo besaba, mamaba mi verga, chupaba mis pezones y recorría todo mi cuerpo con su lengua y labios. Yo estaba disfrutando al máximo, en eseo, el reclutado se incorporó para sacar la caja de condones y me puso uno mientras estaba yo acostado sobre la cama, el se puso lubricante en su culito y se sentó sobre de mí y fue metiéndose toda mi verga hasta que le entró completa. Comencé a moverme despacio mientras él se mordía los labios y ponía los ojos en blanco, lo sentía tan excitado que su cuerpo temblaba. Estuvo cabalgándome un rato, concentrandose en relajar el culito y totalmente extasiado agarrando la cabecera de la cama para mantenerse equilibrado, se mordía los labios sin poder decir una palabra como si tuviera miedo de comenzar a gritar de placer y que sus vecinos lo oyeran. Yo seguía moviéndome despacio, dulcemente para no lastimarlo y lo besaba disfrutando de su apretado culito, de pronto me volví loco y comence a moverme mucho más fuerte, moviéndolo al ritmo que él quería. Así estuvimos un rato y el cuerpo del reclutado comenzó a llenarse de gotitas de sudor que caían sobre mí. En uno de los movimientos bruscos se salió mi verga y salimos del estado casi hipnótico al que habíamos entrado. Entonces el reclutado se puso en cuatro sobre el borde de la cama y comence a cogermélo parado, metiéndole la verga de una embestida y tan fuerte como pude. Después de un rato, el reclutado me pidió que ya no lo siguiera cogiendo, inmediatamente me detuve y él se quitó dejando ver la cama llena de semen, me miró complacido y me dijo: ya me había venido hace rato pero quería que me siguieras cogiendo. Por mi parte, ya me había cansado de estar parado, estaba exhausto y me tiré sobre la cama. Durante ese lapso el tiempo se fue como agua entre las manos, nuestros cuerpos acostados uno al lado del otro estaban llenos de sudor, semen, saliva y lubricante... una combinación que se me hizo excitante cuando el reclutado comenzó a mamarme la verga. Sentí cómo mi miembro iba creciendo de nuevo dentro de su boca, entonces miré al reclutado y le pregunté: ¿Repetimos? El reclutado respondió que estaba bien y se cuando tuve mi erección completa, me puse otro condón y lo acosté con las piernas sobre mis hombros. Le metí mi verga hasta el fondo con poco cuidado, sabiendo que ya estaba bastante dilatado. Su interior se sentía hirviendo de caliente y fue una hermosa recibida para mi verga que quería más sexo a pesar del ligero dolor por haberse excitado tan rápido por segunda ocasión. Comencé a moverme despacio buscando su próstata y cuando vi la reacción en su cara de que había encontrado el punto, comencé a moverme más y más rápido hasta que perdí el control extasiado, lo abracé para poder penetrarlo tan adentro como fuera posible y así me vine dentro de él. Ahora si que me había quedado totalmente sin fuerza. Por la cogida tan brutal, el reclutado había perdido totalmente la erección, me acerque y lo besé. Yo estaba casi mareado sobre la cama tratando de recuperar el aliento después de semejante esfuerzo. Seguía acariciándolo.Cuando por fin pude ponerme de pie, volví a meterme a la regadera y me duché de nuevo. Me vestí y me despedí, el sol se había asomado y habíamos pasado casi 6 horas juntos... por supuesto, quedamos de volver a vernos.

viernes, 7 de agosto de 2009

Dulces y juguetes



Después de unos días desconectado, voy de nuevo con mis estadisticas he cogido una vez diariamente, pero la mas representativa fue un reclutado de la noche del sabado pasado:


Aquella noche, salí a su hotel buscando acción y a pasarla bien; y ciertamente los dulces fueron haciendo su trabajo de ponerme más alegre de lo normal. Heme aquí frente ,a un hombre moreno como de 1.80, de unos treinta y tantos años que estaba tirado en la cama, besandose con un chavito y viendo TV. Yo en el "cocador" cuando siento una mano en mi hombro: Era el chavito que me tomaba de la mano y me llevaba a la cama, no hubo palabras, ni en ese momento ni más tarde, sólo fue pasión desenfrenada, estaban calentando motores. El reclutado se acosto en medio de los dos, lo dejamos en suspensorios y comenzamos a pasarle la lengua por todo el cuerpo, se retorcía de placer y soltaba pequeños gemidos. Luego lo volteamos y continuamos con su espalda, hasta que bajamos y empezamos a mamarle el culo. Lamía y relamía su trasero y mordía sus nalgas, entonces el chavito se colocó frente a el reclutado y le dio su verga, no era muy larga pero sí gruesa y comenzó a lamerla como un loco. La chupaba, la lamía, se la tragaba toda a lo que él respondía con pequeños brinquitos y unos gemidos bien ricos, así estuvimos un rato hasta que el reclutado decidió cambiar de posiciones. Ahora el chavito se dio a la tarea de mamarle el culo nuevamente, pero esta vez también utilizó algunos juguetes, yo sabía que su intención era ir dilatándolo para la cogida que le daríamos. Así, fue metiendo el más pequeño, luego el mediano y el grande y el extragrande y finalmente el extremo. Con el culo así de dilatado, me coloqué un condón y se la metí de una sola vez, el chavito se volvió loco y decidio bombearlo por detrás como si fuese su ultima cogida, mientras que yo le jalaba el cabello al reclutado, sentía como que lo estabamos violando, pero era riquísimo. Luego, el chavito se apartó para colocarse un condón, el reclutado sabía lo que venia, así que me salí, me coloqué de lado y el chavito fue metiéndole toda su verga junto con el dildo más pequeño, el reclutado no se movía, el cuerpo le temblaba y sólo pensaba en lo rico que sería darle puñito. El chavito se salió y decidimos alternar puño los dos, primero el y luego yo, comenzamos un frenético mete y saca que lo estaba reventando, sacabamos el puño poco a poco hasta la muñeca y luego lo metía de un solo golpe, entonces el reclutado pidió que pararamos la acción, se acostó boca arriba con las piernas abiertas y me hizo señas de que se la metiera, tomé las riendas y me lo cogí como sólo yo lo se hacer. Se la sacaba y se la metía sin necesidad de acomodarla con la mano ya que estaba súper dilatado, hicimos una pausa y cual movimiento ensayado, saque mi verga, para meterles el dildo extremo que el chavito habia cubierto con lubricante, cuando el dildo estaba totalmente adentro, le vi la cara y sonreí, el hizo lo mismo, hubo que acoplar el movimiento y luego de eso vino la fiesta, parece que se excitó aún más y se volvió una fiera salvaje, me pidió que le diera durísimo y ahí fue cuando no pude aguantar más y me vine encima del tipo. Fue la culminación perfecta. Me levanté, fui al baño y me duché, cuando salí del baño, los chicos estaban dormidos en la cama, me vestí, le di un beso en los labios a los dos, un último dulce cortesía de la casa y me fui del hotel. Ha sido una semana muy intensa, les contaré luego, de otras "saliditas" mías.